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Opinión | Ni Hamilton es tan santo ni Verstappen es tan demonio

Sé que este artículo no va a gustar a muchos lectores. Algunos me tacharán de Verstappenista y otros de Hamiltonista. El equilibrio, el término medio, hace tiempo que desapareció de la Fórmula 1. La brutal rivalidad entre Hamilton y Verstappen nos ha llevado a este escenario. No obstante, es gracias a esa gran rivalidad por lo que la Fórmula 1 hoy puede volver a competir con el fútbol en términos de seguimiento a nivel global. Sobre el GP de Arabia Saudí y todas sus polémicas, he revisado cámaras on-board, radios, diferentes ángulos y tomas de cada uno de los incidentes antes de escribir lo que viene a continuación. He decidido hacerlo así para poder comentar cada suceso de la carrera con la frialdad necesaria que solo otorga el tiempo.

Líneas rojas que se traspasan

El GP de Arabia Saudí fue la demostración inequívoca de que los pilotos ya no tienen respeto alguno por la normativa. No creo que sea culpa de los pilotos, sino más bien de la inconsistencia de la FIA a lo largo de toda la temporada. Se ha extendido un mantra en la Fórmula 1 que, a mi parecer, es una auténtica locura: la dictadura del piloto que va por delante o por el interior. Hemos visto estrangulamientos de todos los tipos y colores esta temporada que son absolutamente injustificables. A veces han sido sancionados, pero en la mayoría de las ocasiones no. En Austria hubo sanciones porque había grava. En Brasil había escapatoria y Verstappen se fue de rositas. Aquí manda la FIA, pero si la FIA no manda y decide interpretar de manera diferente acciones idénticas según pilotos o escenarios, esto se convierte en jauja. Y así ha transcurrido la temporada 2021 de Fórmula 1.

En Bahréin, Imola, Portimao, Barcelona, Silverstone, Monza, Austin, Brasil y ahora Arabia Saudí, y seguro que me dejo alguno más, tanto Max Verstappen como Lewis Hamilton se han ido cerrando uno al otro sin dejarse nada de espacio. Si asumimos como válido que el piloto del interior puede cerrar tranquilamente al que va por fuera solamente por no estar completamente emparejado nos habríamos perdido adelantamientos espectaculares como el de Alonso a Schumacher en Hungría 2006 por el exterior de la curva 5 y otros tantos más. Seamos serios, con la normativa que aplica la FIA hoy, Schumacher podría haber abierto la trazada en esa curva 5 de Hungría y haber cerrado a Alonso sin ningún tipo de consecuencia. Al fin y al cabo, Alonso no estaba rueda a rueda en la entrada de la curva.

Aquello era una línea roja que hoy se ha traspasado. Aquel lema que Alonso inauguró por radio en Bahréin 2012 cuando Rosberg le cerró en plena recta (All the time you have to leave a space) hoy es papel mojado. Una línea roja que ha sido completamente traspasada por todos y cada uno de los pilotos de la parrilla. Incluso el propio Alonso, que siempre ha destacado por su nobleza y limpieza sobre la pista, cerró a Raikkonen en Austin dejándole sin más remedio que irse fuera de pista. Sin embargo, la culpa no era de Alonso, era de la FIA que estaba permitiendo eso y más. Cuando das la mano a un piloto, el piloto siempre coge el brazo. Por eso, no se debe ni tan siquiera dar la mano al piloto. La FIA directamente ha dado su brazo a torcer.

Primer incidente

El GP de Arabia Saudí comienza con una salida tranquila. Sin embargo, solo unas vueltas más tarde, tuvo lugar una nueva salida debido a la bandera roja provocada por Mick Schumacher. Esta vez, con Verstappen primero. Hamilton sale espectacular y le gana la posición a Verstappen en los primeros metros. Hasta ahí, todo perfecto. Antes de continuar, conviene ver nuevamente y con la cabeza fría el vídeo con las dos on-boards:

Llegamos a la primera curva con Hamilton ligeramente por delante de Verstappen. Hamilton decide frenar en su sitio, pero abre la trazada buscando ya el interior de la curva 2 para estrangular a Verstappen que está en el exterior. Hamilton pisa incluso el piano de la curva 2 y deja sin espacio a Verstappen, que se va por fuera sin más remedio que saltarse la curva. Insisto, en la F1 debe ser obligatorio dejar el espacio de un coche al rival. No obstante, creo que si Hamilton hubiese hecho correctamente esas curvas y hubiese dejado espacio a su derecha, Max Verstappen habría hecho exactamente lo mismo que hizo: entrar pasado y saltarse la curva para adelantar a Hamilton.

La decisión que toma Michael Masi en ese momento después de otra bandera roja creo que es la correcta en el fondo, aunque ni mucho menos en las formas, más típicas de un mercado callejero que de un órgano regulador como debería ser la FIA. A fin de cuentas, Verstappen gana posición saltándose la curva y lo correcto es devolver esa posición. Sin embargo, no hubiese estado de más una advertencia a Lewis Hamilton por cerrar completamente la trazada al piloto de su derecha, en este caso Verstappen, sin dejar el espacio reglamentario. Voy a tratar de explicar esto con más detalle a continuación.

Si Verstappen se hubiese querido mantener por lo negro, no había más posibilidad que el toque, tal y como ocurrió en Monza. Ambos llegaron más o menos emparejados a la primera chicane con el británico un poco por delante, Hamilton decide cerrar la trayectoria y a Max no le queda más remedio que saltarse la curva, que es lo que hace en Arabia Saudí, o intentar trazar por lo negro y subirse encima de las bananas, lo cual es un toque seguro porque no hay espacio. Es curioso que la FIA sancionara solo a Verstappen en Monza cuando Hamilton no dejó el espacio de un monoplaza a su izquierda. En definitiva, volvemos a la dictadura del piloto que va delante y que estrangula como quiere. Con el criterio que aplicaron los comisarios en Austria con Pérez, el sancionado en Monza debería haber sido Hamilton, pero ya sabemos que el criterio de la FIA cambia carrera tras carrera.

Segundo incidente

Con Verstappen primero con medios tras una gran resalida, Hamilton tenía más ritmo que el neerlandés. Antes de valorar el incidente de la vuelta 37 cuando Hamilton intenta adelantar a Verstappen, quiero hacer un breve inciso. Cada día que pasa dudo más de la legalidad del motor Mercedes. No quiero caer en especulaciones erróneas, pero me cuesta creer que ese motor estrenado en Brasil sea capaz de ganar cuatro décimas en recta a un Red Bull sin el DRS activo. Salían de la última curva a una distancia de 1,4 segundos y llegaban a la primera con una distancia de un segundo escaso. No es solamente el efecto del rebufo, es algo sospechoso porque solo pasa con esta unidad del motor Mercedes.

Más allá de esa apreciación, vayamos ya al segundo incidente en cuestión. En la vuelta 37 Hamilton adelanta en la recta de meta a Verstappen por el exterior. Y, ¿qué pasó? Exactamente lo mismo que en Brasil. Max alargó la frenada, entró pasadísimo y Hamilton tuvo que evitar el contacto. Veamos el vídeo.

El neerlandés se saltó la curva y mantuvo la primera posición después de frenar demasiado tarde e incluso perder el control del monoplaza cuando se saltaba la curva. Para mí es una sanción clara a Verstappen en forma de 5 segundos o devolución de la posición. Sin embargo, yo sinceramente pensé que no habría sanción. Si no la hubo en Brasil por esa misma acción, ¿por qué iba la FIA a sancionar ahora a Verstappen? Pues sí, hubo sanción de 5 segundos. Una inconsistencia más de la FIA, porque en Brasil decidieron que no era necesaria ni tan siquiera una investigación.

El incidente definitivo

Verstappen debía ceder la posición a Hamilton. El equipo Red Bull le dice por radio a Max que haga la maniobra de manera estratégica para poder aprovecharse después del DRS. Quiero dejar claro algo ya por adelantado. En ningún momento voy a escribir que Verstappen hiciera bien esa maniobra porque sería falso. Pero también quiero dejar claro que Hamilton sí tiene parte de responsabilidad en esa acción. He visto las on-boards con las radios de los pilotos y Hamilton en ningún momento recibe el mensaje de que Verstappen le va a dejar pasar. Es después del toque cuando el ingeniero le explica al británico que Verstappen le estaba dejando pasar.

Si Hamilton no sabía que Verstappen estaba desacelerando para dejarle pasar porque no se lo habían comunicado por radio, esto significa que el británico solamente lo intuye. Hamilton también desacelera hasta los 110km/h y se pone detrás de Verstappen para pasar en segunda posición en la línea de detección del DRS. En ese momento, Max frena para darle a Hamilton la señal de “te estoy dejando pasar”. La velocidad mínima de Max fue de 108km/h. En realidad, Hamilton, como él mismo reconoce en rueda de prensa después de la carrera, no lo adelanta porque quiere coger el DRS. Sin embargo, se sitúa justo detrás de Max, ni unos metros a la derecha por detrás ni unos metros a la izquierda. Se situó justo detrás del coche de Max. No digo que Hamilton con esto buscara un brake test de Verstappen, lo cual sería ridículo, pero tampoco me pareció un movimiento inteligente. Por tanto, no solo es que Verstappen frenara delante de Hamilton, que llegó un punto en el que efectivamente lo hizo, sino que Hamilton también, habiendo desacelerado, no quiso adelantar a Verstappen cuando este le dejaba pasar.

Insisto, no quiero decir con mi opinión que Verstappen hace bien la maniobra de dejarse pasar, porque realmente la ejecuta mal. Lo que quiero dejar claro es que también Hamilton tiene parte de responsabilidad en el toque por no querer pasar a Max en un punto concreto en el que sí había espacio y condiciones de seguridad suficientes para hacerlo. Y, vuelvo a repetir, Hamilton no tenía la certeza total de que Verstappen le estaba dejando pasar porque no se lo comunicaron por radio hasta después del toque. Entonces, la pregunta es: ¿habría hecho lo mismo Hamilton si Verstappen se estuviese parando por una avería? Al fin y al cabo, Hamilton solo podía intuir que Verstappen le estaba dejando pasar, pero no tenía la certeza absoluta de ello porque no se lo habían comunicado.

Teniendo en cuenta todo lo escrito hasta ahora, entiendo la posible confusión de Max Verstappen al ver que Hamilton no le adelanta. Eso es lo que provoca un brake test no intencionado por parte de Verstappen y el posterior incidente. Además, creo que es un error pensar que existe intencionalidad por parte de Max. Que los dos luchen siempre a cara de perro por cada centímetro no significa que sean antideportivos. Además, en un golpe de esas características, si se daña el alerón delantero, se puede llegar a cambiar en boxes, pero el trasero no. De hecho, es Max el que sufre un corte en el neumático trasero izquierdo después del incidente y va perdiendo tiempo vuelta tras vuelta hasta el final de la carrera.

La sanción de 10 segundos a Verstappen me podría llegar a parecer correcta porque efectivamente pisa freno con Hamilton detrás, pero viendo la explicación de la FIA no puedo decir lo mismo. En el documento de la sanción se explica que los comisarios sancionan a Max por accionar el freno y conducir erráticamente, no por provocar la colisión. Paradójicamente, el título de la sanción es 10 segundos por causar una colisión. Y en ese mismo documento se dice que Hamilton podría haber evitado la colisión, pero los comisarios entienden que no lo hace para coger el DRS de Verstappen. Por tanto, el DRS es más importante que la seguridad, según la FIA. Y así, un Hamilton que, según los comisarios, pudo evitar el incidente se va de rositas, mientras toda la responsabilidad le cae a Max Verstappen que es el que se está dejando adelantar. Una incoherencia más de la FIA bajo mi punto de vista.

Me consta que no es solo mi opinión. Pilotos contrastados, incluso ex pilotos de la Fórmula 1 como Nico Hulkenberg alucinan con que Hamilton no adelantara a Max Verstappen, porque eso fue lo que realmente provocó la colisión. Y llegados a este punto me parece que Verstappen está en una situación complicada visto lo visto en redes sociales. Es algo que me entristece, pero tengo la sensación de que Max ya no puede permitirse un toque con Lewis Hamilton de ningún tipo en Abu Dabi. Sea culpa de Hamilton, de los dos por igual o de él mismo, casi todo el mundo culpará a Verstappen de primeras pensando que lo hizo en beneficio propio, tal y como se pensó en Monza e incluso pensaron algunos en un primer momento en Silverstone. Toto Wolff no es tonto y en sus declaraciones ya juega a dejar caer esto.

Antes de dar paso a las conclusiones definitivas, me gustaría hablar de las personas que dicen que Hamilton ganó por su entereza mental, su cabeza fría y porque se le notaron los 7 títulos mundiales que ha conseguido. No puedo estar más en desacuerdo. Alguien con 7 títulos mundiales no se sitúa justo detrás de Max Verstappen en lugar de adelantarle con el riesgo que eso entraña. Hizo una buena carrera, sí. Pero ganó de milagro y con suerte, mucha suerte. La suerte del que daña el alerón delantero en dos acciones diferentes, una con Ocon y otra con Verstappen, y su coche sigue como si nada. Es esa misma suerte que tuvo Vettel en Brasil 2012, la suerte del campeón, la que Verstappen no tuvo ni en Bakú, ni en Hungría, por ejemplo.

Conclusión

Tanto Checo Pérez como Valtteri Bottas pudieron golpear por detrás a Max Verstappen en dos de las tres salidas que vivimos en el GP de Arabia Saudí. Al final, el toque se lo llevó de Hamilton en la acción más absurda de todas. Cosas de la Fórmula 1. Sin embargo, en esta conclusión me gustaría destacar algo: ni Hamilton es tan santo, ni Verstappen es tan demonio. Siendo un santo no se ganan 7 títulos mundiales y todos conocemos al Hamilton del pasado y sus artimañas, antes y ahora. Si el santo es el que gana una carrera después de mandar al demonio al hospital, a lo mejor es que ni uno es tan santo ni el otro tan demonio.

Por otro lado, me gustaría hablar de la FIA y su inconsistencia. La conclusión es clara. Si la FIA no marca límites, los pilotos no los van a poner. Por ello, creo que lo ocurrido durante toda esta temporada es responsabilidad directa de la FIA. Cambiar de criterio carrera tras carrera o dentro de una misma carrera como en Bahréin no lleva a nada bueno. Al final, esto desemboca en un caos donde los pilotos no saben dónde está el límite. La claridad es fundamental en la Fórmula 1. Esta temporada el desastre de Michael Masi y los comisarios es irremediable. Espero que de cara a 2022 la cosa cambie.

Las últimas palabras serán sobre Max Verstappen. Imaginen este Mundial sin él a bordo del Red Bull. La emoción hubiese brillado por su ausencia este año. Verstappen es lo mejor que le ha pasado a la Fórmula 1 en mucho tiempo, guste más o guste menos. En los últimos años muchos dudaban de si soportaría la presión de luchar por un Mundial. No solo la ha soportado de manera brillante a sus 24 años, sino que además ha hecho una temporada increíble acabando primero o segundo en todas las carreras sin incidentes. La temporada 2021 es un regalo caído del cielo, pero un regalo solo posible gracias a que hay un piloto a la altura de Lewis Hamilton en un coche fuerte como es el Red Bull. Gracias a eso estamos viviendo un espectáculo de temporada que pasará a la historia de la Fórmula 1.

Ya solo queda una estación: Abu Dabi. Max Verstappen y Lewis Hamilton llegan igualados a la última cita de año. 369,5 puntos para cada uno con la ventaja de victorias para el neerlandés. Es el Mundial más ajustado de la historia. Puede que se acabe en la primera curva como aquellos años de Senna y Prost en Suzuka. Esperemos que no. Todos deseamos vivir un gran espectáculo y que, sobre todo, el Mundial no se decida en los despachos después de la carrera.

De momento, la razón me dice que Hamilton tiene en la mano su octavo título mundial, aunque mi corazón prefiere que gane Max Verstappen. El Mercedes es ahora mismo superior al Red Bull desde el cambio de motor en Brasil y el piloto británico está a un nivel espectacular. Max también merece el título, pero solo uno puede ganar. Diría que gane el mejor, pero los dos son unas bestias con un talento espectacular. Hasta el momento, la suerte le ha sonreído más a Hamilton que a Verstappen. Veremos qué ocurre en Abu Dabi. Sea lo que sea, disfruten de esta temporada, de lo que queda, porque es posible que el año que viene echemos de menos este espectáculo.

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