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El Halo vuelve a demostrar por qué es vital en la F1

Lewis Hamilton salió ileso del accidente con Max Verstappen en Monza. El Halo volvió a ser vital para ello.

La carrera del Gran Premio de Italia 2021 estuvo marcada por el aparatoso accidente entre Lewis Hamilton y Max Verstappen. Sin entrar a repartir culpas, algo de lo que ya se ha encargado la propia Fórmula 1, esta acción pudo tener un final mucho más trágico que el cero en el casillero de ambos pilotos.

Era la vuelta 26. Tres minutos y medio de emoción iniciados por la mala parada en boxes ―la primera de Red Bull en mucho tiempo― para Verstappen, continuados por el adelantamiento de Hamilton a Lando Norris y que finalizaron con el monoplaza del piloto neerlandés encima del Mercedes W12 del heptacampeón del mundo.

Tras la parada de Hamilton en boxes, el británico salió por delante de su rival, aunque a escasos metros de distancia. Verstappen probó a tratar de adelantar antes de llegar al primer vértice de la Variante del Rettifilo, pero el de Mercedes cerró la puerta. El neerlandés siguió probando por el interior del segundo vértice. No había espacio. Lo sucedido después de que el Red Bull de Verstappen pasase por la banana disuasoria ya es historia.

Lejos del impacto que supone ver un monoplaza subido a otro ―y magnificado al tratarse de los dos candidatos al título―, el peligro del accidente estuvo en la rueda trasera derecha del monoplaza de Verstappen, que pasó rozando el casco de Hamilton. La imagen ofrecida a cámara lenta era escalofriante.

En otros años, no tan lejanos, este incidente podría haber tenido un desenlace distinto para el piloto afectado. Cabe destacar que, pese a lo sucedido, Hamilton seguía intentando sin éxito devolver el W12 a pista. Algo que dio a entender a su rival que el británico se encontraba sano. La respuesta a cómo Hamilton pudo no verse afectado es simple: el Halo.

El Halo fue introducido en 2018 con una gran cantidad de detractores, especialmente por el componente estético que suponía. Su finalidad era salvaguardar a los pilotos de diferentes situaciones peligrosas, como impactos de neumáticos o piezas desprendidas. Un ejemplo de qué puede pasar sin él, el accidente de Felipe Massa en 2009 en el GP de Hungría.

En el lado contrario, son varios ejemplos de las vidas que el Halo ha salvado dentro de la F1. Una fue la de George Russell en el GP de Bélgica 2020 después de que un neumático de Antonio Giovinazzi se soltase tras su choque contra las protecciones y que se saldó sin daños para el de Williams. Otra, en el mismo circuito, la de Charles Leclerc en el GP de Bélgica 2018 o el más reciente, el de Romain Grosjean en el GP de Bahréin 2020

Según los datos obtenidos por motorsport.com acerca del Halo, este elemento está fabricado de titanio capaz de soportar hasta 12.000 kg y que ofrece una buena relación entre peso y fuerza. Un peso que equivale a una carga máxima vertical de 116 kN. O, en otros datos, hasta tres elefantes de la India de tamaño natural, 109 clones de Arnold Schwarzenegger o 550 millones de granos de arroz.

Tras el incidente, Hamilton mostró su gratitud por la existencia del Halo y sus sensaciones.

Pese a sus detractores en un inicio, apenas quedan voces críticas con este elemento. A la vista están los notables resultados que ha dado a lo largo de estas tres temporadas que lleva implantado en la F1.

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